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Las emociones en el posparto

Existe una realidad emocional en la mujer que ha gestado y parido de la que es necesario hablar.

El nacimiento del bebé y el comienzo de la lactancia es una etapa vital emocionalmente muy dura.

El hecho de tener que estar permanentemente disponiblepara el bebé puede resultar desbordante.

 

Elaboración de duelos

 

Todos estos cambios que se producen a raíz del nacimiento del bebé suponen pérdidas: pérdida de la independencia de la madre, pérdida de tiempo de descanso, pérdida de dedicación a una misma y autocuidados, pérdida de relaciones sociales etc.

Cuando se experimentan estas pérdidas, se ha de elaborar un proceso de duelo.

Esto requiere un tiempo y durante él, las emociones que pueden surgir son muy diversas, como el rechazo a la nueva situación, la tristeza, la irritabilidad, la frustración, etc.

Posiblemente, la disponibilidad que requiere la lactancia materna sea uno de los acontecimientos más estresantes.

 La demanda del bebé y la urgencia de respuesta imposibilita, que la madre se dedique a cualquier otro tipo de actividad.

 

Cambios en la identidad personal de la mujer

 

Del mismo modo, la mujer, durante el postparto y el puerperio ha deconstruir su nueva identidad como madre.

Empieza a producirse una nueva revaluación en la organización y las prioridades de la mayor parte de las representaciones de sí misma de la mujer.

Asimismo, el hecho de haber tenido un parto distinto al que deseabas y esperabas, la violencia obstétrica experimentada, también supone un duelo a elaborar.

 

Nadie te prepara para esta etapa

 

Las expectativas que generamos sobre el postparto durante el embarazo, muchas veces no son realistas.

Se supone que debemos estar radiantes con la llegada de nuestro bebé, y muchas veces no somos conscientes del malestar emocional que puede experimentarse en el postparto .

No estamos preparadas para ello.

 

Sostén emocional para la madre

 

Asimismo, la necesidad de disponibilidad (física y emocional) permanente de la madre hacia el bebé es una realidad agotadora que puede vivirse de una manera muy frustrante.

Es muy frecuente que la madre pasa largos períodos de tiempo sola con el bebé. Durante ellos, la madre ha de atender al bebé, alimentarlo, sostenerlo emocionalmente, calmarlo, ayudarlo a dormir…

Para poder dedicarse completamente a su bebé, la madre necesita un sostén emocional.

Esto es, una persona próxima a ella que la acompañe, la anime, la cuide, que confíe en ella y en su capacidad de ser madre y refuerce su confianza en sí misma.

Tomar conciencia de esta necesidad es fundamental para toda mujer que va a ser madre o que se ha convertido en madre, pues le permitirá desarrollarse en el puerperio sostenida, acompañada, dotada de apoyo.

Todas las madres deberían disponer de estas personas sostenedoras junto a ellas durante el postparto y el puerperio.

Es importante que analices si te sientes adecuadamente sostenida. Si no es así, es fundamental que busques apoyo emocional en las personas de tu entorno, en grupos de apoyo a la crianza, etc.

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