PROGRAMA INTEGRAL

PROGRAMA INTEGRAL

NACER: PROGRAMA INTEGRAL DE ACOMPAÑAMIENTO BIO-PSICO-EMOCIONAL PARA LA FERTILIDAD

La OMS incluye a la infertilidad dentro de las enfermedades crónicas. Se estima que entre un 15 y un 18% de las parejas españolas son infértiles y esta tendencia va en aumento. Se calcula además que de este grupo, un 60% recurrirá a los procedimientos de reproducción asistida para poder concebir un hijo.

Cambios sociales, culturales o económicos ayudan a explicar, al menos en parte, esta tendencia. Por ejemplo el pleno acceso a estudios superiores de la mujer y su posterior inclusión en el mercado laboral, con la consiguiente demora en la intención de tener hijos, dadas las dificultades en conciliar la vida familiar o la posibilidad de cambiar de pareja sentimental a lo largo de la vida y de desear formar una nueva familia con dicha pareja, constituyen factores relevantes para explicar la demora en la decisión de tener hijos.

Aproximadamente, 8 de cada 10 parejas que buscan asistencia médica no inician o no perseveran con el tratamiento. El principal motivo mencionado por las parejas que abandonan el tratamiento es el estrés emocional.

Recibir un diagnóstico de infertilidad se transforma en una crisis vital que puede llegar a ser un estresor de sobrecarga crónica para quiénes lo sufren. Además de desmontar lo que para muchos es un proyecto de vida, este diagnóstico crea importantes problemas en múltiples áreas de la vida de la pareja o la persona infértil. Teniendo en cuenta que los tratamientos de reproducción asistida suelen, por lo general, alargarse en el tiempo hasta arrojarnos resultados positivos, no es de extrañar que quiénes pasan por ellos terminan viendo afectadas sus áreas laboral, personal, emocional y, sin duda, social.

Existen numerosas evidencias sobre el impacto psicológico de la infertilidad y de los tratamientos asociados. El proceso que abarca afrontar un diagnóstico de infertilidad, someterse a técnicas de reproducción asistida y a los repetidos intentos por conseguir un embarazo, constituye un periodo largo y estresante que sitúa a las parejas en riesgo de desarrollar problemas emocionales y depresión.

Un conjunto amplio de estudios aportan evidencia sobre el notable impacto psicológico negativo de los tratamientos de infertilidad en las parejas que subrayan la importancia de que las clínicas de fertilidad cuenten con servicios de orientación y apoyo psicológico, que trabajen conjuntamente con el personal médico.

En Nacer, somos conscientes de la necesidad de prestar una atención integral a las parejas infértiles mediante información, apoyo y acompañamiento emocional por un lado, asociado a tratamientos de osteopatía para la fertilidad, como tratamiento clave para las alteraciones del ciclo y la infertilidad mejorando las tasas de embarazo en un alto porcentaje y como tratamiento complementario en los procesos de reproducción asistida.

PARTOS DOLOROSOS

PARTOS DOLOROSOS

«El dolor ha siso creado e institucionalizado por la ignorancia, y se mantiene porque constituye un formidable instrumento de poder».

Consuelo Ruiz

 

El llamado dolor de parto es muy importante para el parto normal. El dolor es el que va a activar a todo el sistema neuroendocrino para que se empiecen a fabricar endorfinas y se empiece a fabricar oxitocina. Entonces si tú interrumpes esa información lo que vas a impedir también es que se liberen todas esas hormonas que son hormonas que van a facilitar el parto y que van a disminuir esa sensación dolorosa incluso a borrarla por que llega un momento con las endorfinas que la mujer pasa a otro estado de conciencia y no siente dolor.
Si se elimina el dolor también se elimina toda la fisiología normal y autorreguladora. Esta es la razón por la que hay tantos fórceps, ventosas, cesáreas si se utiliza la epidural.
El miedo, mantiene activo el sistema nervioso simpático impidiendo la relajación y la distensión de los músculos del útero, produciendo el movimiento espástico o espasmódico del útero, lo que impide la dilatación del cérvix.


Los partos son dolorosos porque estamos desconectadas del cuerpo; no sentimos nuestro útero.
La Educación Maternal debe acompañar y guiar la toma de conciencia corporal , debe ocuparse de aspectos como la respiración, el tono muscular, la postura, la relajación, el reconocimiento y comprensión del propio cuerpo, la capacidad de concentración y disfrute de las vivencias corporales, orientar a la mujer hacia la libertad de movimiento, el desbloqueo general del cuerpo y el reconocimiento de sensaciones y emociones, entre otras. Es decir, actuar desde la globalidad de la mujer,
Esta es nuestra propuesta en Nacer, una Preparación al parto que parte de una visión holística de la mujer.

                                               

FERTILIDAD Y OSTEOPATIA

FERTILIDAD Y OSTEOPATIA

¿Dónde comienza el embarazo?
¿Comienza el embarazo en tu útero o en los ovarios, o empieza en el cuerpo?.

Tu cuerpo
Tu cuerpo está compuesto de muchos sistemas diferentes que trabajan juntos para mantener tu salud. El sistema reproductivo y endocrino (hormonal) desempeñan un papel integral en tu salud general y afecta a todos los demás sistemas en todo tu cuerpo.
Por ejemplo, cuando tu cuerpo produce hormonas reproductivas, como el estrógeno, requiere el apoyo de las glándulas suprarrenales y la tiroides. Cuando tu cuerpo descompone las hormonas reproductivas, depende del hígado y vesícula biliar.
Debido a la interdependencia de todos estos sistemas, la salud de tu ciclo mensual es un gran indicador de tu salud total, y cualquier cambio en su ciclo mensual puede indicar posibles problemas de salud.

Cómo funciona tu ciclo mensual

Tu cerebro libera diferentes hormonas que hacen posible la ovulación. Las hormonas FSH y LH son producidas respectivamente por la glándula pituitaria (hipófisis) y el hipotálamo y se encargan de coordinar la función ovarial, influyendo directamente sobre la producción de hormonas (estrógenos y progesterona) y la ovulación.
El ciclo mensual de una mujer es por  una cascada de acciones hormonales coordinadas que se dan entre el cráneo (hipotálamo e hipófisis) y la pelvis(ovarios, trompas y útero).
Cómo saber cuándo tus hormonas están fuera de balance
No es raro, particularmente con nuestra dieta y estilo de vida modernos, que las hormonas se desequilibren. Factores como el estrés crónico y estados emocionales negativos también contribuyen a los desequilibrios hormonales.

Los síntomas comunes de desequilibrio (s) hormonal (es) incluyen:
• periodos irregulares
• periodos dolorosos
• PMS
• Fatiga o poca energía.
• perdida de cabello
• pérdida de peso o aumento de peso
• bajo deseo sexual
• sexo doloroso
• quistes ováricos
• esterilidad
• ansiedad
• dificultad para conciliar el sueño o permanecer dormido
• migrañas y dolores de cabeza

Cómo tu mente influye en tu cuerpo
Una alteración emocional puede alterar la función del hipotálamo e incidir en el ciclo menstrual y en la fertilidad
La mente y el cuerpo se comunican a través de hormonas y neurotransmisores que se originan en el cerebro y que luego se envían a diferentes partes del cuerpo.  El estado de tu mente y tus emociones juegan un papel vital en tu bienestar, algo que a menudo se pasa por alto. Estamos tratando la mente y el cuerpo como dos entidades separadas.
Tu cuerpo realmente es un reflejo de tu mente, cuando un evento estresante, una experiencia traumática o una creencia limitada que haya formado no se procesa ni se trata, tu mente y tu cuerpo se activarán y entrarán en el modo de estrés. Nuestro cuerpo y nuestra mente lo memorizan todo.
Las emociones reprimidas se manifestarán en el cuerpo.
Cualquier emoción que se reprima, se niegue, se ignore quedará impresa en el cuerpo, en las células. Los pensamientos y emociones que no estamos reconociendo y sanando, aparecerán en forma de síntomas o enfermedades como las hormonas desequilibradas, la endometriosis, la mala calidad de los óvulos o los espermatozoides o la infertilidad inexplicable.
Tenemos que profundizar en la raíz del problema, tenemos que analizar las causas fundamentales. Comprender qué está causando tu infertilidad temporal es el primer paso para convertirte en madre.
Y ¿cómo conseguimos en Nacer mejorar tu fertilidad de manera integral?
Gracias a la osteopatía .
La osteopatía se basa en la unidad del cuerpo: unidad biológica, mental y emocional. Su práctica, trata el origen de las patologías y no los síntomas.
El objetivo de la Osteopatía es conseguir un cuerpo más fértil con el empleo de unas técnicas suaves y no invasivas para liberar las tensiones que dificultan el correcto funcionamiento del cuerpo.
A menudo, hay en la pelvis de la mujer una congestión o unas adherencias que entorpecen la vascularización, por compresión de las arterias y venas, o por fibrosis o adherencias de tejidos que impiden una correcta irrigación de los ovarios, de las trompas y del endometrio. Gracias a las manipulaciones osteopáticas, aumentamos la calidad y el espesor del endometrio,  así como el buen funcionamiento de los ovarios.
Las evidencias científicas dicen que La osteopatía es un buen tratamiento para las alteraciones del ciclo y la infertilidad funcional con unas tasas de éxito entre 60-83%, mejorando la tasa de embarazo.

Además es un buen tratamiento complementario en los procesos de reproducción asistida con tasas de éxito 66-75%. Y no tienen efectos secundarios.

LA AVENTURA DEL NACIMIENTO

LA AVENTURA DEL NACIMIENTO

UNA MIRADA HACIA LOS BEBES.

Hay un periodo de nuestra vida del cual no nos acordamos, pero que nos influye para siempre sin apenas ser conscientes de ello. Se trata del tiempo desde que fuimos  concebidos hasta que atravesamos el canal de parto.

Se suele decir que ese es el momento en que “llegamos al mundo”, pero no es cierto, en el mundo llevamos ya unos nueve meses cuando “nacemos”, Somos seres conscientes y sensibles desde el inicio de la vida.  Desde nuestra concepción somos conscientes y sensibles a nuestro entorno. En el útero materno poseemos la capacidad de oír, percibir, recordar, e incluso, aprender.  En el 3er. trimestre, poseemos más células cerebrales y más conexiones sinápticas de las que jamás volveremos a tener durante la vida adulta.

Aunque existe una especie de amnesia del momento del nacimiento, poseemos el recuerdo inconsciente del instante en que salimos del útero materno y de las impresiones que experimentamos durante el proceso.

El nacimiento deja una huella duradera en nuestras psiques porque queda grabada en todas y en cada una de las células de nuestro cuerpo, moldeando nuestro cerebro para que se adapte al estrés y al dolor, a los vínculos emocionales y al amor.

Las sociedades antiguas acogían al nacimiento a través de rituales en los que se reconocía y respetaba al bebé recién nacido como un ser querido y necesario para todos, y como un miembro genuino de la comunidad que lo recibía.

Una parte de nosotros siempre mira el mundo a través de los ojos del recién nacido que una vez fuimos. Nuestro modo de nacer – fácil o doloroso, tranquilo o violento, amoroso o maltratado-, determina en gran medida nuestra personalidad y cómo vemos el mundo que nos rodea……”Así nacemos, así vivimos”.

Desde aquí quiero hacer un llamamiento a todos los profesionales de la salud que nos dedicamos a la atención a mujeres embarazadas, a actuar desde el amor para ayudar a que todos los bebés puedan tener un nacimiento respetuoso.

Respetando el nacimiento, respetamos la Vida y sembramos semillas  para un mundo mejor.

Nieves Barceló

El ESTRES PRENATAL

El ESTRES PRENATAL

EL ESTRES CAUSADO POR LAS CONSULTAS PRENATALES

En el mundo occidental donde se practica una obstetricia altamente medicalizada con un alto intervencionismo a lo largo del embarazo son muchas las mujeres que salen de las consultas preocupadas por resultados de ecografías, amniocentesis o analíticas, tras haber recibido información médica sobre la salud de su bebé y los posibles riesgos.
Concebidas para detectar problemas, a veces las consultas prenatales son más una fuente de preocupación y ansiedad. Muchas madres que dan a luz bebés perfectamente sanos reciben durante el embarazo noticias acerca del estado del bebé que les arrojan a estados de nerviosismo y miedo que son la antesala de la sumisión más absoluta.
Las madres con ansiedad prenatal tienen más cesáreas programadas y anestesia epidural.
«Una fuerte ansiedad durante el embarazo es el mayor factor de riesgo de parto prematuro», afirma la doctora Dunkel Schetter. A esta misma conclusión ha llegado Michel Odent, quien afirma: Todos conocemos a mujeres que han salido asustadas después de una revisión.
El estilo dominante en las consultas prenatales consiste en poner el énfasis en los problemas potenciales.
Numerosos estudios evidencian que las mujeres con ansiedad en el embarazo tienen tres veces más probabilidad de tener síntomas depresivos intensos en el puerperio.
Los principales estudios prospectivos sobre el efecto de la ansiedad materna en la conducta infantil han observado una asociación muy significativa entre la ansiedad materna en el tercer trimestre y las alteraciones de conducta y problemas emocionales en la primera infancia.
Debemos dejar de inducir la creencia de que el nacimiento es una experiencia dolorosa y peligrosa necesitada de ayuda altamente especializada y tecnificada. Ese miedo, junto con la ansiedad producida por la ausencia de intimidad, la situación de subordinación y las prácticas de rutina, pueden alterar significativamente el equilibrio hormonal de la mujer durante el parto.
Si a esto le sumamos el alto grado de intervencionismo en el hospital durante el parto,nos encontramos con el origen de nuestra alta tasa de cesáreas, episiotomías y otras intervenciones, que exceden lo considerado recomendable por la medicina basada en la evidencia. Pero además está el hecho de que las cifras no dejan de ser lo que son, simples cifras que no dan cuenta de las secuelas físicas, psicológicas y sociales consecuencia del parto tecnológico:
• dificultades para vincularse con el bebé,
• problemas con la lactancia causadas por partos prematuramente inducidos o separaciones injustificadas de madre y bebé,
• dificultades sexuales derivadas de la episiotomía,
• depresiones posparto y síndromes postraumáticos como consecuencia de partos que han causado traumas o de cesáreas que no hacían falta.

Es preciso proteger todo el ciclo de la maternidad desde una perspectiva ecológica y humanizadora.