OSTEOPATÍA EN EL NIÑO                         

 

 

“Cuando nacemos, cada uno de nosotros entra en una profunda aventura transformación física, psíquica y espiritual”

 

El nacimiento visto por la Osteopatía

En el momento del parto el bebé se somete a unas fuerzas de compresión debido al paso por el estrecho canal del parto que es la pelvis y la musculatura pélvica de la madre y debe abrirse paso a través de estos tejidos.  Tan estrecho es este conducto, en relación con su cabeza, que es necesario que los huesos del cráneo se “monten” o acabalguen unos encima de otros, para permitir que el bebé pueda sacar la cabeza. 
 
Los bebés y niños sufren dolores de todo tipo, (de cabeza, articulares, viscerales, etc.), se estresan, se deprimen y, en definitiva, padecen casi las mismas patologías que los adultos. El único problema radica en que los bebés y niños pequeños no hablan y no pueden quejarse y/o explicarse como los adultos. “Simplemente” lloran, no duermen bien, regurgitan, no comen, vomitan, padecen mucosidades, alergias, afecciones respiratorias, etc.

¿Qué patologías se pueden tratar y prevenir?

Plagiocefalia (cabeza aplanada). La asimetría craneal puede estar presente desde el nacimiento o puede desarrollarse durante los primeros meses de vida.
Tortícolis congénitas ( afectación par craneal XI o sobrestiramiento en el parto)
Obstrucción del conducto lagrimal
Trastornos oculares (estrabismos),
Irritabilidad, insomnio…
Rinitis o sinusitis.
Trastornos de la succión,
Bebé que no duerme bien.
Bebé que llora constantemente.
Problemas digestivos 
Problemas respiratorios: Bronquitis, amigdalitis, asma, catarros frecuentes.

Además de resolver los problemas estructurales resultantes de la compresión de los huesos del cráneo necesaria para que el bebé pase por el canal del parto, el trabajo sobre el nacimiento tiene un efecto sobre los patrones emocionales que el bebé vivió. Los bebés nos muestran su historia del nacimiento, el osteópata le da un soporte, una base segura y amorosa,  al igual que un nuevo útero, para sanar e integrar las impresiones vividas en su viaje desde la concepción hasta el nacimiento.

Efectuar una revisión osteopática en los bebés por las positivas influencias que tiene sobre el crecimiento fisiológico y emocional del niño,  es tan importante como acudir a la revisión con su pediatra.